De una Capilla Romana Oculta a Tu Hogar: Cómo un Crucifijo de 700 Años Reveló Compasión
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Hace varios años, en el corazón de Roma, el cardenal James Stafford — un cardenal estadounidense que había servido como Gran Penitenciario de la Penitenciaría Apostólica — entró en una tranquila capilla lateral dentro de la antigua Basílica de Santa Maria in Trastevere.

Era 2015 cuando habló públicamente sobre lo que ocurrió después.
En aquel espacio tenuemente iluminado colgaba un gran crucifijo de madera que databa del siglo XIV. Siglos de polvo, barniz oscurecido y el paso del tiempo habían כמעט completamente ocultado la figura de Cristo. Sin embargo, mientras el cardenal Stafford oraba ante él, vio algo extraordinario bajo las capas de antigüedad: el cuerpo de Jesús seguía expresando un amor profundo y entregado.

“Me conmovió profundamente”, dijo a CNA el 9 de enero de 2015. “Incluso en la oscuridad de la pintura que lo cubría, había una belleza en el cuerpo que hablaba de amor, de darse a sí mismo por los demás, en nuestro favor”.
Aquel momento llevó sus pensamientos a las personas fuera de la iglesia — los sin techo (“senza tetti”), los desempleados, los enfermos mentales y todos aquellos que viven sin refugio ni esperanza en las calles. Sintió un fuerte llamado: esta imagen del amor sufriente de Cristo no debía permanecer oculta. Debía volver a la luz para que quienes más necesitaban compasión pudieran encontrarla.
Junto con el sacerdote de la basílica, Don Marco Gnavi, el cardenal Stafford consiguió fondos para restaurar tanto el antiguo crucifijo como la dolorosa imagen de Nuestra Señora que lo acompañaba (se cree que procede de la escuela de Bernini en el siglo XVII). La restauración comenzó en 2013 y se completó aproximadamente un año después. Cuando terminó el trabajo, volvieron a verse las heridas, la sangre y la tierna expresión del rostro de Cristo, y la capilla se convirtió en un lugar al que acudían muchas más personas para rezar y encontrar consuelo.
Para el cardenal Stafford, el crucifijo restaurado era mucho más que la conservación de una obra de arte. Era “un descubrimiento del deseo de profundizar profundamente nuestro sentido de la compasión — el Dios compasivo y la compasión que sus discípulos deberían mostrar unos a otros”.
Esa historia de 2015 sigue resonando hoy.

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¿Tienes un crucifijo que haya sido importante para ti a lo largo de los años?
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Que Dios te bendiga.